Hoy me he ido a la pescadería a ver qué pescados eran los más frescos durante este mes que entra la primavera, y me he encontrado que hay una gran variedad entre peces de mar y de río. Me he decantado por los segundos, y es que lo que quiero preparar hoy me recuerda a mi infancia cuando salía con mi padre y con la caña de pescar a hacer que cogía peces algún domingo por la mañana y luego llegábamos con la cena. Os quiero contar hoy los beneficios de la trucha, típico pescado de río (meses de verano), que podemos encontrar todo el año (de piscifactoría).

Entre todos esos pescados que había están: Atún, bacalao, besugo, caballa, congrio, dorada, gallo, lenguado, lubina, mero, palometa, salmón, trucha. Y mariscos: Carabinero, percebe, camarón, cigala, berberechos, vieiras, ostras, mejillones.

Como os decía, me gustaría contaros los beneficios de la trucha para nuestra salud, no distan mucho de lo que os conté en el artículo del salmón, pero cada uno es cada uno y este tiene otras peculiaridades.

Después también os enseñaré cómo cocinar un plato original basado en la receta típica que hacíamos en casa con este pescado tan nutritivo, unas milhojas de trucha muy ricas. ¡Ya veréis!

Pero ahora voy a contaros lo bien que nos viene este pescado en nuestra alimentación:

Beneficios de la trucha

  • Siguiendo la línea que utilicé en el post en el que os hablo del salmón, voy a empezar por hacer un recuento de la cantidad de grasa de este pescado para poder categorizarlo. Obtenemos un total de 3g de grasa por cada 100g de carne, por ello es considerado el pescado azúl menos graso.
  • Contiene «colesterol bueno» el cual es necesario, entre otras cosas, en la creación de la membrana plasmática para regular la entrar y salida de sustancias a través de las células.
  • Una de las cosas en común con los pescados de su grupo es la aportación de Omega-3, que protege el corazón y la aparición de enfermedades de caracter cognitivo.
  • Otra sería el aporte de proteínas (18,75g por cada 100g), que vuelven a ser de alto valor biológico y que intervienen en la formación y desarrollo del organismo, y del tejido muscular.
  • Al igual que el salmón las vitaminas que tiene son de los dos tipos. Os copio el desglose que os ya expliqué:
    • De las primeras encontramos, aunque en poca cantidad, vitaminas del grupo B, que intervienen en la formación de glóbulos rojos, en el buen funcionamiento del sistema nervioso y de defensas, en la síntesis de ADN…
    • En cambio, sí que existe un contenido más alto de vitaminas liposolubles, algo lógico teniendo en cuenta que se depositan en la parte grasa de este pescado.
    • Vitamina D:
      • Es necesaria para la producción de enzimas, y de hormonas sexuales y suprarrenales.
      • También necesaria para la absorción y fijación de calcio en los huesos, de lo contrario no estarían debidamente formados y se romperían con facilidad.
      • Esta vitamina regula los niveles de calcio en sangre. En el momento que esta regulación no funciona, existe el riesgo de formación de placas de calcio en las arterias, lo que desemboca en una mayor probabilidad de sufrir ataques al corazón y enfermedades coronarias.
  • Por la parte de los minerales tenemos una aportación también muy importante de:
    • Potasio y sodio: Son los encargados de regular en balance ácido-base, y mantener una concentración adecuada de agua en la sangre y en los tejidos.
    • Selenio: Es un antioxidante que, junto con la vitamin E, trabaja en retardar el envejecimiento cellular con la consiguiente prevención del cáncer. También estimula el sistema inmunológico y protégé de sufrir enfermedades cardiovasculares.
    • Fósforo: Se conoce desde siempre que mejora la memoria y el rendimiento intelectual.
    • Yodo: Regula el desarrollo de la glándula tiroidea.

Ahora que ya sabemos mucho sobre los beneficios de la trucha, es el momento de ir al súper y llenar la cesta de la compra con los ingredientes que nos van a hacer falta para este rico plato, y también os contaré un truco para facilitaros la tarea.

DIFICULTAD: Fácil

TIEMPO DE PREPARACIÓN: 1 hora

INGREDIENTES PARA 2 PERSONAS

  • 4 Filetes de lomo de trucha finos (500g)
  • 1 patata
  • 4 lonchas de jamón serrano
  • Aceite de oliva
  • Pimienta negra molida

PREPARACIÓN

  1. Ponemos el horno a precalentar con calor por arriba y abajo.
  2. Mientras tanto vamos pelando la patata y contándola en rodajas muy finas. Yo lo he hecho con el cuchillo, pero podéis hacerlo con una mandolina y queda mejor.
  3. TIP!! En una bandeja ponemos papel para cocinar y esparcimos las rodajas sin que queden amontonadas. Se rocía un poco de aceite y se meten en el horno a 200ºC durante 30min. 10 más si son un poco más gruesas. La patata necesita más tiempo de cocinado para quedar más blanda y por eso las hacemos antes.
  4. Ahora toca cortar los lomos en 3 partes.
  5. En un recipiente apto para hornear colocamos las rodajas separadas y, en una de cada 3, ponemos también encima una loncha de jamón.
  6. Horneamos a la temperatura que teníamos durante 20 min.
  7. Cuando acabe, sacamos todo y quitamos con cuidado la piel al pescado.
  8. Con ello limpio empezamos a montarlo en este orden: Trucha-jamón-trucha-patata-jamón. Y abrochamos con un palillo para que no se caiga.

beneficios de la trucha

**VALOR NUTRICIONAL DEL PLATO** (4 raciones)

Energía: 615 kcal

Grasas: 17,8 g

Proteínas: 93,6 g

Hidratos de Carbono: 24 g


¿No me digáis que no tiene pintaza? Además fijáos, no tiene casi calorías y nos aporta bastantes proteínas, todo esto le convierte en un «súper pescado».

Yo he utilizado una salsa de aceite, vinagre, ajo y perejil, una muy tradicional y que siempre da el toque definitivo.

Con la receta y los beneficios de la trucha ya he terminado por esta semana. Me pongo ahora con lo que quiero contaros sobre la carne que corresponde a este mes.

Espero veros por aquí la semana que viene y que toméis nota para que cocinéis este plato en alguna ocasión.

¡Hasta la próxima!