La receta que tengo hoy entre manos (nunca mejor dicho…) os va a encantar, pues una vez que coges la cuchara no puedes parar de picotear. Aquellos a los que pierda el dulce lo entenderéis. Pero antes de todo hablaremos de los beneficios que las fresas nos brindan y de alguna curiosidad que nos sorprenderá. Os enseñaré también a hacer una rica tarta sin azucar, pero con mucho sabor y color, con la que seguro haréis la boca agua a vuestros invitados.

Durante el segundo mes del año aún tenemos que envolvernos en capas como las cebollas y encoger los hombros tanto como para que se nos esconda el cuello, pues aún sigue haciendo bastante frío. Por ello es habitual seguir encontrando en las fruterías alimentos de colores llamativos, pero sobretodo, con alto contenido de vitamina C, que como visteis en este post nos protegen de sufrir los males típicos de esta temporada: Catarros, gripes y compañía.

«…las fresas también nos pueden salvar de alguna este invierno, pues con 100g de ellas al día hemos cubierto las necesidades de vitamina C que nuestro cuerpo precisa

Os hablo de alimentos como: Mandarinas, naranjas, pomelos, limones, kiwi, fresa, fresón…

En este caso he elegido las fresas, de las que voy a hablaros a continuación.


Beneficios y propiedades de las fresas

Las fresas son el perfecto snack para tomar entre horas, ideal para acompañar desayunos o meriendas, combinable con otros alimentos, se puede utilizar en ensaladas o triturar en un rico batido… Una vez más nos encontramos con un alimento muy versátil y con muchas cosas buenas. Lo que le hace bastante interesante.

Pues bien,  voy a hablaros de esas «cosas buenas», o lo que es lo mismo, de los beneficios de las fresas:

  • En su composición tienen un alto porcentaje en agua, que ayuda a depurar el organismo de toxinas cuando se elimina a través del sudor o en la orina. Es una de las formas de mantener la piel bien tonificada.
  • También en un alto porcentaje nos encontramos la vitamina C. Era lógico, es febrero y todavía despuntan muchos los resfriados. Así que aunque no son kiwis, que ya sabemos que ganan por goleada, las fresas también nos pueden salvar de alguna este invierno, pues con 100g de ellas al día hemos cubierto las necesidades de vitamina C que nuestro cuerpo precisa.
  • Es importante aumentar el consumo de esta fruta cuando existe el riesgo de tener niveles altos de colesterol y triglicéridos, lo que puede desembocar en enfermedades cardiovasculares más graves. Algunos de los elementos que pueden reducir el «colesterol malo» son los antioxidantes. Que aunque el cuerpo es capaz de sintetizar algunos por él mismo, también se pueden adquirir a través de algunos alimentos. En el caso de las fresas este aporte en antioxidantes es debido a su contenido en vitaminas A, C y E.
    • Dejo por aquí un estudio que habla sobre lo que se reducirían estas placas de ateroma si consumiéramos fresas durante un mes.
  • Su contenido en fibra acelera el tránsito intestinal y previene de problemas como estreñimiento o cáncer de colon.
  • El dato curioso de hoy es que las fresas tienen en su composición ácido acetilsalicílico. ¡Sí ese, el de las aspirinas! Que como bien hemos aprendido durante toda la vida, nos ayudan a disminuir los dolores, y también colaboran en que no se formen coágulos ni trombos gracias su acción antitrombótica y antiinflamatoria. Con lo cuál podría decirse que las fresas actuarían como un medicamento.
  • Otro dato que os llamará la atención al profundizar más sobre su composición es que son alimentos con mucho contenido en xylitol. Su efecto únicamente es actúar contra la placa dental, lo que hace eliminar suciedad y que el esmalte se vea «más limpio». Pero como pasa a menudo, aquí existe otro mito y se habla muchas veces de que las fresas blanquean la dentadura, cuando en realidad no es así.
  • Al igual que véis lo ricas que son en todo lo que os he contado, son también muy bajas en calorías. Por lo que son un magnífico picoteo entre horas.

Ahora que ya hemos visto los beneficios de las fresas, voy a enseñaros la receta de hoy, ¡os va a encantar! Es apta para todo tipo de públicos y estoy segura que os transportaréis a vuestros tiempos de niñez, ¡ya veréis!

Sin detenerme más… ¡Allá voy!: Cheesecake de fresa

DIFICULTAD: Fácil

TIEMPO DE ELABORACIÓN: 45 min + 4h de enfriamiento

INGREDIENTES

Para la base:

  • Medio paquete de galletas digestivas
  • 75g de mantequilla

Para el relleno:

  • 250g fresas
  • 1 vaso de agua
  • 1 sobre de gelatina sin sabor
  • 1 tarrina de queso crema
  • 1 brick de preparado vegetal

PREPARACIÓN:

Base:

  1. Echamos en un bol todas las galletas y, con un mortero, empezamos a machacarlas hasta que queden como algo parecido a harina de galleta.
  2. Por otra parte, en una taza, calentamos la mantequilla al microondas en intervalos de 30 segundos hasta que quede derretida por completo.
  3. Volcamos la mantequilla en las galletas desmigadas y removemos, ahora hasta que quede una masa compacta de toda la mezcla.
  4. Se lleva al molde, que tiene que ser desmontable, y con una cuchara vamos dejando la base «plana».
  5. Se mete a la nevera en posición recta y se deja enfriando hasta tener preparado el relleno. Unos 20-30 minutos.

Relleno:

  1. Primero de todo, limpiar bien las fresas y quitarles la hoja.
  2. A continuación las partimos en pedazos mas pequeños.
  3. Por otra parte, volcamos el sobre de gelatina en medio vaso de agua y lo calentamos en el microondas hasta que los polvos queden bien disueltos. Lo hacemos a intervalos y removemos con una cuchara hasta obtener el resultado que queremos.
  4. Cuando ya tenemos preparados los pasos anteriores hay que mezclar todos los ingredientes y triturarlos.
  5. Sacamos la base que teníamos enfriando y volcamos en ella toda la crema.
  6. Dejamos enfriar durante 4h en posición recta.
  7. Desmoldamos.
  8. Decoramos.

beneficios de las fresas beneficios de las fresas

**VALOR NUTRICIONAL DEL PLATO** (Una porción)

Energía: 353kcal

Grasas: 15,8g

Proteínas: 6,9g

Hidratos de Carbono: 12,4g


¿Qué tal el resultado?

Espero que hayáis quedado contentos y, sobretodo, que recordéis lo buenas que son, lo ricas que están y los beneficios de las fresas en nuestro organismo. ¡Qué no son pocos!

Como siempre, os pido que me dejéis vuestro comentario preguntándome lo que se os pase por la cabeza. Os ayudaré en todo lo que pueda.

¡Nos vemos en mi oficina con más cosas ricas próximamente!